Preparando nuestro corazón para Dios

EB006Título: Preparando nuestro corazón para Dios

Texto: Esdras 7:10

"Porque Esdras había preparado su corazón para inquirir la ley de Jehová y para cumplirla, y para enseñar en Israel sus estatutos y decretos".

Esdras, era sacerdote y escriba del pueblo de Israel, él preparo su corazón para la ley de Dios. Cuando Dios busca a una persona,  Él mira y conoce el corazón de las personas. Dios busca hombres y mujeres que le busquen, que sean capaces de arrepentirse cuando pecan, que aprendan a llevar vidas de integridad, de Santidad, y que puedan entender que él tiene un propósito con cada uno de nosotros

Les invito a considerar como Esdras preparo su corazón para Dios, que servirá de modelo para nuestras vidas

I-. Decidió Inquirir la ley de Dios.

Sabemos que inquirir significa: indagar, o examinar, estudiar cuidadosamente algo. 

Al pueblo de Israel le fue dado  el mandato de inquirir la Ley:

1 Crónicas 28:8 "Ahora, pues, ante los ojos de todo Israel, congregación de Jehová, y en oídos de nuestro Dios, guardad e inquirid todos los preceptos de Jehová vuestro Dios, para que poseáis la buena tierra, y la dejéis en herencia a vuestros hijos después de vosotros perpetuamente." (RV60).

Ahora nosotros somos el pueblo de Dios, la iglesia,  que estamos llamados por nuestro Dios a guardar e inquirir todos los preceptos de Jehová nuestro Dios y nuestro Señor Jesucristo... nos preguntaremos ¿Por qué? te diré, por tres razones:

a)Para conocer la verdad: El conocer la verdad nos trae libertad  

Juan 8:32 “ Y conoceréis la verdad y la verdad os hará libre.” 

A través de la palabra de Dios es que conocemos que Jesús es el camino y  la verdad y la vida.  Si le tenemos a él tenemos la verdad.

b)Para tener vida Eterna: acompañada de la verdad, está la vida eterna, esto lo podemos encontrar en Juan 5:39 “Escrudiñad las escrituras , porque a vosotros os parece que en ellas tenéis la vida eterna. Y ellas son las que dan testimonio de mí.”

c) Para ver si las cosas son así como las enseñan: un claro ejemplo de ello son los hermanos de Berea en el libro de Hechos 17:11 “Estos eran más nobles que los que estaban en Tesalónica, pues recibieron la palabra con toda solicitud,  escudriñando cada día las escrituras para ver si estas cosas eran así”

En Oseas vemos el peligro al descuidar el estudio de la palabra, como la falta del conocimiento de la palabra nos lleva a tomar malas desiciones y pecar.

Oseas 4:6 “Mi pueblo pereció por falta de conocimiento.

Por cuanto desechaste el conocimiento, yo te echare del sacerdocio, puesto que  olvidaste la ley de tu Dios, también yo me olvidaré de tus hijos.”

Debemos inquirir, escudriñar la palabra de Dios para encontrar los tesoros que en ella se encuentran, y seremos bendecidos, llevando vidas conforme a su voluntad.

II-.  Decide  Cumplir la Palabra de Dios

Otro motivo por el cual debemos preparar nuestro corazón es porque no solamente hay que inquirir el conocimiento de la palabra , sino que hay que cumplirla. Recordemos que Dios siempre ha pedido obediencia a su pueblo y a sus siervos, lo ha hecho una y otra vez. En Deuteronomio 26:16 nos dice "Hoy el Señor tu Dios te manda obedecer estos preceptos y normas. Pon todo lo que esté de tu parte para practicarlos con entusiasmo." (NVI).

1 Samuel 15:22 dice “Mejor es obedecer que sacrificar.”

Ahora a nosotros también se nos llama a cumplir y obedecer la ley de Cristo, podemos verlo en Gálatas 6:2 "Sobrellevad los unos las cargas de los otros, y cumplid así la ley de Cristo." (RV60). 

Esto nos hace ver que Dios no quiere que seamos solo lectores, estudiantes u oidores de la Biblia, sino que seamos hacedores de ella. Preguntémonos ¿Por qué cumplir? déjame explicarte según lo que dice Santiago 1:21-25:

a)Si somos solo oidores mas no hacedores somos semejantes a aquellas personas que se ven en el espejo, pero que se van sin hacer las correcciones necesarias a su persona (limpiarse, arreglarse, etc)

Santiago 1:22-24 dice "Pero sed hacedores de la palabra, y no tan solamente oidores, engañándoos a vosotros mismos. Porque si alguno es oidor de la palabra pero no hacedor de ella, éste es semejante al hombre que considera en un espejo su rostro natural. Porque él se considera a sí mismo, y se va, y luego olvida cómo era" (RV60).

  1. Si somos hacedores, y cumplimos la ley,     somos bienaventurados en todo lo que hagamos esto lo dice  Santiago 1:25 "Mas el que mira atentamente en la perfecta ley, la de la libertad, y persevera en ella, no siendo oidor olvidadizo, sino hacedor de la obra, éste será bienaventurado en lo que hace." (RV60).

c) Aún Jesús asemeja al que oye para obedecer y ser hacedor, como un hombre prudente que edifica su casa sobre la roca, y también explica lo que le sucede al que es solamente oidor. 

Lo podemos encontrar en Mateo 7:24-27. "Cualquiera, pues, que me oye estas palabras, y las hace, le compararé a un hombre prudente, que edificó su casa sobre la roca. Descendió lluvia, y vinieron ríos, y soplaron vientos, y golpearon contra aquella casa; y no cayó, porque estaba fundada sobre la roca. Pero cualquiera que me oye estas palabras y no las hace, le compararé a un hombre insensato, que edificó su casa sobre la arena; y descendió lluvia, y vinieron ríos, y soplaron vientos, y dieron con ímpetu contra aquella casa; y cayó, y fue grande su ruina." (RV60).

Es necesario ser hacedores de las escrituras, y no solamente oidores o conocedores, de nada nos sirve conocer si no lo podemos hacer, de nada nos sirve saber todo sobre el amor si no lo podemos demostrar, de nada nos sirve saber tantas cosas sobre Dios si no hacemos lo que él quiere.

3. Decidió Enseñar la Palabra de Dios

Es necesario que todo aquel que enseña la Escritura debe primero Inquirirla y luego cumplirla, ya que uno no puede enseñar lo que no ha leído ni estudiado de la Palabra de Dios y menos puede enseñar lo que no ha obedecido de la Palabra de Dios. 

Pero para enseñar debe ser un maestro de la Palabra.

a-. Es en el proceso de enseñar, es que usted se vuelve fuerte. 

Porque para poder enseñar Ud. Primero tendrá que aprender, y aquello le ayudará a conocer a Dios, y su perfecta voluntad.

1 de Juan 2:14: “……Vosotros, porque sois fuertes,  porque la Palabra de Dios permanece en vosotros y habéis vencido al maligno.

Entonces, cuando la palabra de Dios es la que llena nuestros corazón, de aquello vamos hablar y enseñar. 

b-. Enseñamos cuando existe un entendimiento claro de Palabra de Dios. Usted para enseñarla, debe entenderla. 

Atraviesa por el proceso de análisis, y comienza a destilar los significados, y la importancia de la Palabra de Dios, y la estudia de manera comparativa con otros pasajes, comienza a ser claro en su compresión, y eso empieza a edificar sus convicciones.

c-. En tercer lugar, se adueña de ellas de las promesas 

que contiene la Palabra de Dios para nuestra vidas.

Están en su mente y corazón, las comienza a repetir, y son parte de Ud, y por ello quiere compartirlas con otros.

Enseñar las escrituras es un gran Privilegio, pero también nos conlleva a una gran responsabilidad, 

2 Timoteo 2:2 “Lo que has oído de mi ante muchos testigos, esto encarga a hombres fieles que sean idóneos para enseñar también a otros.”

Les motivo a que sigamos el ejemplo de Esdras, preparemos nuestro corazón para la Palabra de Dios, para inquirirla, para cumplirla y para enseñarla a su pueblo. No dudemos que si nos esforzamos por cumplir y llevar a cabo estos propósitos para los cuales la palabra de Dios fue escrita, seremos bendecidos.