Los pobres en espíritu

Bienaventurados 001

En el principio de Mateo 5 encontramos que Jesús señala: “Bienaventurados los pobres en espíritu...” ¿Y quiénes son los pobres en espíritu?   Cuando hablamos de “pobre” sabemos que existe una necesidad sobre algo, significa que algo le falta y necesita saciarse. 

Y en este caso tiene una necesidad espiritual, pero no sobre cualquier cosa, sino que reconoce que tiene una necesidad de Dios.

Alguien pobre en espíritu necesita de Dios y reconoce que solamente en Cristo encuentra aquello que llenará su alma.

¿Cuántas personas hay en el mundo que saben que algo les falta? Vemos gente triste que no se siente completa, que no se siente realizada, o que sienten que nada funciona en sus vidas.  Cristo es la solución, Él llena los corazones y cuando le seguimos sabemos que nuestra vida tiene propósito y que somos amados por El.

También está el contraste, los “ricos”, alguien que no siente que tenga necesidad de alguna cosa. Vemos como mucha gente rica es orgullosa y no sienten que necesiten nada más que la riqueza material.

Jesús le dice a la iglesia de Laodicea que se ellos se ven a sí mismos ricos y que no tienen necesidad de nada, pero Jesús ve su realidad y les dice que son ciegos, miserable, desventurados, pobres y desnudos.

Ellos veían que tenían dinero y poder, sin embargo estas cosas los habían hecho perder el norte y se jactaron de aquello en vez de reconocer que el centro de todo debía ser Dios.

Mucha gente tiene un buen trabajo, casa, auto, y pueden tomar grandes vacaciones, y sienten que no necesitan nada más, pero detrás de todo eso hay estrés, hay soledad, hay un continuo acumular sin tener un propósito mayor, y sobre todo, mientras no se tenga a Cristo en el corazón, hay un camino que lleva a destrucción.

Dios nos llama a volvernos a Él, a dejar de ser orgullosos y jactanciosos y empezar a depender de Dios. Sus caminos son mejores que lo que nosotros podemos imaginar, y sus propósitos para nosotros son mayores a nuestros anhelos.  Regresemos a Cristo, al camino que nos llamó y avancemos con un corazón dependiente de Él.

Y nos llama a salir y predicar de su salvación, Cristo es aquello que todos necesitamos, el único que podrá llenar nuestras vidas por completo, y poder hablarle a alguien de Cristo cambiará su eternidad, esto es muy importante!!! No lo dejes de lado!

La recompensa de los pobres en espíritu es que de ellos es el reino de los cielos. Yo quiero estar por la eternidad con Dios. ¿Y tu? ¿Sientes esa necesidad por Él?